Archive for category Temas generales

Siete rarezas mías

¡Pero si yo soy de lo más normal!

¡Pero si yo soy de lo más normal!

Definitivamente no me gusta hablar sobre mí. Tampoco me gusta escribir acerca de mí. Así que cuando ví el “premio” que nuestra buena amiga y “blogvecina”  Nancy de Historias Citadinas me había dejado y por el cual tengo que escribir 7 rarezas mías pues no pude menos que preguntarme ¿qué hago?

Pero como dicen que de vez en cuando es bueno reírse de uno mismo porque es sano para el espíritu, voy a dejar la seriedad de los temas de ingeniería y voy a escribir las dichosas siete rarezas.

1. No me gusta manejar, prefiero caminar, viajar en bus, pedir jalón y en último caso pedir un taxi, pero muy en último caso. Cuando trabajaba en la URL un sábado me quedé en la oficina trabajando hasta las 7 de la noche, según yo los sábados también había buses urbanos hasta las 9 de la noche como entre semana (desde que vivimos en el centro histórico ya casi no iba en carro a la U) pero al salir el policía de la entrada me dijo que ya no habían buses porque los sábados dejaban de pasar a las 3 de la tarde. Decidí caminar hasta el boulevard Vista Hermosa y ahí ver si pasaba alguna. Una vez ahí pensé que era mejor seguir caminando. En la subida de Vista Hermosa hacia el campo Marte empezó a llover. Ya casi llegando a la Guardia de Honor eran unos porrazos de agua pero yo seguía caminando sin paraguas ni capa. Llovió inclementemente. Llovió y siguió lloviendo. Al llegar frente a las canchas de básquet de la 12 avenida, cerca del estadio Mateo Flores, me metí a una venta de tacos de esas que ponen en la calle. Pedí una porción y me la comí. Estaba mojado hasta los huesos y los cuates de la venta sólo me miraban. Llegué a mi casa y afortunadamente mi esposa y los nenes se había ido a visitar a la familia, que si me ven así… ¡me cae!

Va pues... algo excéntrico, eso sí.

Va pues... algo excéntrico, eso sí.

2. Me encanta escribir. Escribo mucho. Correos electrónicos, artículos científicos, comentarios en blogs, etc., etc. Lo que me cuesta es terminar lo que escribo. Por ejemplo, estoy escribiendo una mini-novela tipo fan-fic titulada “Harry Potter y la brujita bloguera” inspirada por un post de Nancy y donde la estrella es la misma Nancy. Espero terminarla pronto. Después de recibir este premio creo que el final será que a Nancy la quema la inquisición, ja ja ja ja ja.

3. Me encanta leer. Siempre llevo uno o dos libros conmigo para leer por si me toca esperar bus, hacer cola para algo o por si logro ir sentado en el bus. Me siento desamparado sin un libro. Actualmente estoy leyendo “30 temas de iniciación filosófica” y un libro de poesías de María del Rosario Molina además de varios libros en digital.

4. Me encanta discutir pero sólo por escrito. En un debate en vivo a menudo me quedo mudo. Con los blogs y los comentarios me siento como pez en el agua.

5. De vez en cuando me entra la inspiración y escribo poesía. Escribí un poema en Twitter, en Inglés y en Español (de menos de 140 caracteres por supuesto):

English Español
140 characters or less,
not a malediction not a bless,
is only fun what it offers,
you just watch out! Don’t make a mess.
140 caracteres o menos,
no es dicho malo, tampoco bueno,
es sólo diversión, nada perdemos,
en no enrollar poner empeño.

6. Solo compro computadoras usadas. No es que compre computadoras a cada rato, pero estuve haciendo memoría un buen rato para recordar la última computadora que compré nueva (fue en 1998).

7. No me gustan los fondos de pantalla ni los temas de escritorio. Me gusta que mi computadora luzca parca y sobria. Si hago presentaciones en Power Point es muy raro que les ponga efectos y animaciones.

Adicionalmente, cuando mi esposa y mi hija supieron que tenía que escribir siete rarezas mías rápidamente me sugirieron estas:

1. No te gusta comer en platos pequeños ni con cubiertos pequeños.

2. No comes mango para no ensuciarte

3. No le gusta que lo abracen mucho

¡Siempre gracias!

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Rafael Landívar a los Jóvenes

Rafael Landívar

Rafael Landívar

En su tristísimo destierro a Italia, Rafael Landívar y Caballero se encuentra con la incomprensión y cierto desprecio por parte de los círculos intelectuales del viejo continente, que ven muy de lejos a las tierras de América, tanto en lo geográfico como en lo académico, artístico y cultural.

Landívar había perdido por pugnas entre el poder temporal y el eclesiástico, el derecho a vivir en su patria, la congregación religiosa a la que pertenecía – la Compañía de Jesús fue disuelta y posteriormente restituida pero ya no en vida del poeta – su cátedra en el Colegio San Lucas, la rectoría del Colegio San Borja y sobre todo la magnífica visión de vegetación, montañas, volcanes, costumbres nativas y la riqueza cultural de su amada Guatemala natal.

Lejos de abatirse adopta la actitud de los grandes, aprovecha la vicisitud para utilizar todo el poder de su intelecto y brilla con inusitada luz exponiendo exitosamente el caso de la belleza del nuevo mundo en un poema que rivaliza en calidad y extensión con iconos de la talla de Virgilio y su Eneida.

Portada de la edición de la Rusticatio Mexicana por la Universidad Rafael Landívar

Portada de la edición de la Rusticatio Mexicana por la Universidad Rafael Landívar

Rusticatio Mexicana – algo así como “Los Agrestes Campos de México” – fue publicado en dos versiones, una en 1781 y otra al año siguiente, con más de 2,000 versos adicionales para llegar a superar los 5,000. Esta última versión es la más conocida, y es la que contiene el famoso verso “Salve cara Parens dulcis Guatimala salve” tan conocido por los chapines.

Es indiscutible la belleza de toda la obra, pero a mi me gusta especialmente el poema final, incluido en un apéndice en la segunda edición. Seguro Landívar lo escribió pensando en los jóvenes de vocación intelectual. Si se lee despacio se entiende que es una clara invitación al estudio y a la investigación científica.

Lo copio ahora de la edición crítica bilingüe de Faustino Chamorro G., 2001, puesta en línea por la Universidad Rafael Landívar en Español y en el Latín original.

Exhortación a la juventud de Mesoamérica
Hete aquí, juventud en la flor de la edad ardorosa,
a quien diole natura los goces de un cielo benigno,
y escuchar halagüeños gorjeos, y mirar disparadas
bandadas de hermoso aleteo a través del celeste vacío;
a quien muestran los agros herbosos a lo ancho lozana
pradera en constantes efluvios de flores fragantes;
hete aquí aquestos cantos: con ellos a orillas del Reno
violento, tentaba engañar mis amargas congojas y el ocio.
Aprende a estimar ponderando tus tierras feraces;
la riqueza del agro y la excelsa virtud de su clima
explora esforzada, y rastrea con ánimo atento.
Que otro los campos dorados por lumbres de Febo
recorra con ojos incautos, igual que los brutos;
que todo su tiempo consuma indolente en los juegos.
Tú en cambio, entre tanto, de gran agudeza de mente,
librada de viejos sentires, revístete ya de los nuevos,
y sagaz, con el voto de abrir naturales arcanos,
revela, buscando el diverso poder de tu ingenio,
y descubre con grata y sufrida labor tus tesoros.

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McFarland, McKenney y el Trabajo de Todos los Ingenieros (III)

Los proyectos modernos de ingeniería son generadores de información

Los proyectos modernos de ingeniería son generadores de información

McFarland, McKenney y más adelante Applegate, no se proponían que sus conclusiones fueran aplicables a cualquier proyecto de ingeniería. En realidad se enfocaron en estudiar los proyectos de Tecnologías de la Información (TI).

En 2006 me tocó participar en la terna de evaluación de la defensa privada de tesis del ahora ingeniero Jorge Marcio Díaz Castillo, a quien conocí con ocasión de dicho proceso y ahora también es un buen amigo. Su tesis se titula “Estudio de la Administración de la Tecnología de la Información como base para una planeación estratégica organizacional superior” y está disponible en línea en el sitio de la biblioteca de la URL. Escribí un pequeño resumen de la tesis para incluirla en la lista de trabajos destacados del año 2006.

Es claro el vínculo entre las ideas de Jorge Marcio y las de McFarland-McKenney – que yo por ese entonces no conocía todavía – aunque los enfoques son distintos.

Durante el proceso de defensa, que sanamente permitía (no se si todavía es así) entrevistas previas y posteriores para discutir los contenidos y revisar posibles mejoras, discutimos ampliamente cómo es que las empresas modernas evolucionan de ser puras fabricantes de productos o proveedoras de servicios, para convertirse en empresas de información.

Antes, lo que se conocía de una empresa provenía casi exclusivamente de sus productos o servicios y de los mensajes publicitarios que esta decidiera lanzar. Actualmente la situación es completamente diferente. El público demanda, además del producto o servicio en sí, información relativa a los procesos de fabricación y atención al cliente, datos sobre los procesos internos, los resultados y, en los casos más desarrollados, herramientas que le permitan al usuario comunicarse con la empresa, conocer a otros clientes y la experiencia que han tenido, saber qué han comprado en el pasado y en qué momento lo hicieron, es decir, verdaderos sistemas de información a su servicio.

En la visión moderna, cualquier proceso productivo es también un proceso de generación y manejo de información, a tal grado que una buena parte del éxito del proceso en el largo y mediano plazo proviene del buen manejo y administración que se haga de la información.

Entonces no es descabellado pensar que todo proyecto de ingeniería es también un proceso generador de información – especialmente en el ámbito empresarial pero no exclusivamente en él – y que parte de su éxito consistirá en manejar adecuadamente ese caudal.

Pero esa no es la única razón para aplicar la matriz de McFarland-McKenney en todo proyecto de ingeniería, aunque ayuda a entender porqué desperdiciar el volumen de información generado en un proyecto es desperdiciar el valor agregado que podría tener para la organización.

La razón de fondo es que se puede establecer un auténtico paralelismo – como bien lo apuntó Víctor en su comentario del artículo anterior – entre todas las ramas de la ingeniería con un sustrato común que es el ciclo de ingeniería.

Conforme la ingeniería avanza sus técnicas, tecnología y procesos se van apoyando más y más en manejo de la información al punto que una ingeniería sin TI perdería buena parte de su valor.

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McFarland, McKenney y el Trabajo de Todos los Ingenieros (II)

Dependiendo del tamaño de una organización, su requerimiento de ingenieros de planta o prestando servicios por contrato o por subcontrato (llamados outsourcing) será mayor o menor. En las empresas grandes, locales o con sedes geográficamente dispersas, el equipo de ingeniería puede estar compuesto por varios ingenieros y técnicos especialistas en ramas diversas. En cambio, si se trata de una operación pequeña es probable que haya un solo ingeniero.

Se puede hacer una analogía entre los cuadrantes de la matriz de McFarland-McKenney y el papel que cada ingeniero juega en una organización, aunque hay que reconocer que ese no era el objetivo inicial de los autores, ni mucho menos extender las categorías de la matriz a proyectos de ingeniería que no fueran de TI. Sin embargo, como se verá a continuación, la analogía hace sentido y se acomoda bastante bien a lo que cotidianamente se encuentra en el ámbito profesional.

ingenierosoporteIngenieros de Soporte. Trabajan en aplicaciones de soporte (bajo impacto en las operaciones, bajo impacto en la estrategia futura) que por lo general son bien conocidas y los problemas que se presentan con ellas se derivan de operaciones incorrectas, incompatibilidades, fallos en sistemas relacionados o en otros sistemas de soporte. El ciclo de ingeniería en estos proyectos ocurre usualmente con rapidez: se presenta el problema, se analiza rápidamente, se identifica una solución ya aplicada, se diseña la forma de aplicarla en este caso, construcción y evaluación del resultado para asegurarse de que efectivamente se solucionó el problema. Un ciclo de ingeniería tan rápido produce resultados gratificantes en el ingeniero lo que hace haya quienes desarrollan cierta afición por trabajar en este cuadrante, especialmente los jóvenes. Pero no hay que equivocarse, el trabajo aquí puede requerir la experiencia y el instinto que llega con la edad. Además, el hecho de que se trate de aplicaciones no críticas para la operación no lo hace menos importante ya que no es raro que si esas aplicaciones faltan por mucho tiempo la operación llegue a resentirse.

ingenierofabricaIngenieros de Operaciones. Trabajan en el cuadrante de fábrica y producción (alto impacto en operaciones actuales, bajo en estrategias futuras). Se trata de un día-a-día ligeramente diferente al de los ingenieros de soporte ya que están involucrados con la parte esencial de la producción del negocio. Desarrollan proyecto de mediano a largo alcance, con ciclos de ingeniería que requieren especial cuidado en la etapa de construcción ya que prácticamente – me gusta decirlo así – “construyen casas para familias que ya viven allí”, es decir, se pone a funcionar el proyecto tratando de que el impacto en la operación sea mínimo, porque esta no se detiene.
Se relacionan especialmente con los mandos medios y con los gerentes de operaciones, manejan volúmenes de datos considerables – resultados de operaciones de días, meses, o años, dependiendo de las políticas de la organización – al mismo tiempo que monitorean el estado actual de todos los sistemas.
Tienen que estar preparados para afrontar situaciones urgentes que deben ser resueltas lo más pronto posible, con riesgo de afectar los compromisos de entrega de productos o servicios de la empresa. En esos casos deben ser capaces de mantener la serenidad, aplicar los planes de contingencia y analizar la situación sin dejarse llevar por las reacciones de tensión emocional que pueden generarse en esos momentos.
Los equipos de ingeniería de operaciones suelen llegar a ser muy estables. Luego de trabajar juntos por años conocen tanto la operación y sus sistemas como a todos los involucrados y el papel que juegan en ella. Es raro que incorporen ingenieros subcontratados (outsourcing) ya que las organizaciones suelen preferir que el conocimiento y soporte de la operación crítica permanezca dentro de ella.

ingenieroestrategicoIngenieros Estratégicos. El cuadrante estratégico (alto impacto en operaciones y en estrategia futura) es el que desarrolla de forma más completa el ciclo de ingeniería. La planeación estratégica de la empresa genera los proyectos que deben ser desarrollados por los equipos de ingeniería ya existentes en la organización o bien puede ser necesario conformarlos o subcontratarlos.
El trabajo aquí suele ser multidisciplinario, involucrando a personal de diferentes áreas y con diferentes perfiles, esto porque al inicio del proyecto es necesario recolectar información que está dispersa (en la etapa de análisis) y puede resultar más efectivo incorporar al equipo al especialista del área y no conformarse con que proporcione la información documental.
El ingeniero que desarrolla proyectos estratégicos usualmente reporta directamente al equipo gerencial, debido a que la tecnología implicada no se pone en funcionamiento (en producción) hasta que el proyecto está terminado y entra a formar parte de la operación. Mientras tanto puede ser necesario disponer de un ambiente de pruebas de laboratorio.
Como usualmente los proyectos en este cuadrante implementan tecnología de punta e innovadora, se requiere una constante actualización de conocimientos y una cierta disponibilidad para correr riesgos y enfrentar situaciones desconocidas.

ingenieroreinvencionIngenieros Reinventores. Este es el cuadrante donde se produce la innovación. Las organizaciones más desarrolladas disponen de divisiones completas de investigación y desarrollo que sirve de cuna para nueva tecnología y sin importar el tamaños, siempre debe existir al menos el mecanismo que propicie la generación de ideas creativas. Los ingenieros reinventores exploran múltiples campos diferentes, siguiendo las pistas para encontrar nuevas formas de realizar las operaciones de la empresa. De todos los proyectos que se desarrollan en este cuadrante solamente unos pocos se convertirán en estratégicos cuando se demuestre que efectivamente proporcionan una ventaja competitiva. Es por ello que se dice que el impacto en las operaciones actuales es bajo pero alto en las estrategias futuras. La duración del ciclo de ingeniería es variable y en ciertas condiciones, cuando se identifica que no vale la pena continuar, ni siquiera se completa.
En todo caso, cualquier desarrollo que se considere útil, no obvio y original, puede ser patentado y convertirse en un activo generador de ingresos. El proceso de patentes también sirve para proteger tecnología crítica desarrollada internamente.
La innovación puede consistir en tecnología nueva o bien en la aplicación de tecnología conocida de una forma novedosa y original.
Con este panorama cada profesional de la ingeniería puede decidir en qué cuadrante quiere desarrollar su carrera, tomando en cuenta que puede existir cierto traslape o combinación de funciones distintas.

En el siguiente artículo explicaré por qué creo que es válido extender la matriz de McFarland-McKenney a todo proyecto de ingeniería.

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Zompopos de Mayo

Zompopo todavía con alas.

Zompopo todavía con alas.

Esta semana fue muy dura en trabajo y emociones. En la oficina tengo un proyecto súper interesante que me tiene absorto. Además está lo de Imagine Cup, que tengo que tener listo para el próximo 20.

Empezamos nuestro segundo campeonato de Slow Pitch – una variación bien interesante del Beis Ball, donde juegan equipos mixtos y también pueden jugar niños, al final resulta algo bien familiar – y perdimos el primer partido, pero ¡lo gozamos!

Cansado de ver la falta de objetividad de algunos columnistas al discutir las reformas a la Constitución de Guatemala, que se plantean en ProReforma, decidí que si en la vida uno escoge las batallas a pelear, esta es una de las que valen la pena y me propuse no dejar comentarios falaces sin respuesta.

Resultó una tarea abrumadora pero apasionante. Intenté atacar únicamente a los argumentos y nunca a las personas, de forma que poco a poco la discusión fuera concentrándose en lo verdaderamente relevante y se deje por fuera lo ideológico, lo subjetivo, los resentimientos históricos y sobre todo, lo hepático. Puse comentarios en los artículos de Mario Roberto Morales y de Maribel Scoffield (en elPeriódico, ambos columnistas en contra de ProReforma) y en los de Carroll Ríos y Eduardo Mayora (de Siglo XXI, ambos a favor de la propuesta).

Zompopo todavía con alas.

Zompopo todavía con alas.

Y luego está la triste situación de nuestra patria descubierta esta semana y que ha generado un enorme escándalo con consecuencias que todavía no se dimensionan correctamente.

Había empezado muy bien la semana. El lunes temprano, de camino a la oficina, descubrí que había zompopos de mayo en la calle. Estas enormes hormigas aladas salen de sus escondrijos subterráneos cada año cuando empiezan las lluvias, con la esperanza de aparearse e iniciar un nuevo ciclo de vida. Me puse a pensar que tenía varios años de no verlos aparecer exactamente en Mayo, debido a que las lluvias se habían estado atrasando, y les tomé algunas fotografías pensando en escribir algo al respecto.

A medio día se destapó el escándalo de los videos de Rodrigo Rosenberg y francamente no tuve ánimos para escribir acerca de los zompopos.

Igual ya había localizado en Wikipedia la entrada respectiva. En realidad es la página de las hormigas de género Atta, al que pertenecen multitud de especies, una de las cuales debe ser la de los zompopos de mayo. Como en la entrada no se consignaba el nombre “zompopos de mayo” decidí editarla para consignar el hecho. Veremos qué opinan los entomólogos.

Zompopo muerto en la acera, su misión terminó.

Zompopo muerto en la acera, su misión terminó.

Le pregunté a mi papá, que fue catedrático de Entomología por muchos años, si se acordaba del nombre científico del zompopo de mayo, pero sólo recordaba los nombres comunes de la especie en otros países. Me ofreció que buscaríamos juntos en sus libros la próxima vez que lo visite.

Los libros de Entomología de mi papá me resultaban fascinantes de niño. Recuerdo que leí varías veces cómo están organizadas las abejas y las hormigas en sus colonias. Me impresionaba el ritual de las abejas para acabar con los zánganos. Un buen día se cansan de aguantarlos, pues no trabajan y sólo comen, y los eliminan sin miramientos. Quizá debiéramos copiar algo de su conducta ya que a nuestra sociedad no le faltan zánganos y otras formas de aprovechados.

Con todo, hoy que termina la semana laboral, venía pensando en que de alguna forma los zompopos de mayo representan la lucha por la vida, la constancia y la esperanza; con su visita anual nos recuerdan que la vida continua y que podemos superar aun las peores crisis y seguir adelante repitiendo el ciclo de la existencia.

Me alegra que justo hayan aparecido el lunes para entregarnos su mensaje.

Zompopo de mayo ya sin alas sobre la acera.Zompopo de mayo todavía con alas.Zompopo de mayo aplastado sobre la acera.

Zompopos de mayo fotografiados en la ciudad de Guatemala.

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Maestros Medievales

En el museo del observatorio Adler en Chicago. La nota dice: Está Usted entrando en un salón de clases medieval. Aquí, hombres jóvenes buscando educación, aprendían astronomía. El profesor leía un libro escrito por un antiguo escolástico, y los estudiantes seguían la lectura en sus ejemplares. Los maestros no motivaban la discusión ni las preguntas, así que los estudiantes de la última fila a menudo platicaban o dormían.

En el museo del observatorio Adler en Chicago. La nota dice: Está Usted entrando en un salón de clases medieval. Aquí, hombres jóvenes buscando educación, aprendían astronomía. El profesor leía un libro escrito por un antiguo escolástico, y los estudiantes seguían la lectura en sus ejemplares. Los maestros no motivaban la discusión ni las preguntas, así que los estudiantes de la última fila a menudo platicaban o dormían.

Hace pocos días, luego de leer un par de artículos de Nancy Arroyave, en su blog Historias Citadinas, me acordé de una foto que tomé cuando estuvimos en el Observatorio Adler de la ciudad de Chicago en Noviembre del año pasado.

Hay un salón en el museo del observatorio, donde se puede apreciar cómo se aprendía astronomía en las universidades de la edad media. Uno se puede vestir con togas académicas para tomarse fotos como si fuera profesor o alumno. Resulta divertido y educativo al mismo tiempo. Toda la familia disfrutamos mucho aquello.

También hay una ilustración de cómo era el proceso de enseñanza-aprendizaje en aquel entonces. Los maestros, sentados en la cátedra, leían los documentos antiguos disponibles sin permitir que los alumnos hicieran preguntas o discutieran lo que el profesor leía o decía.

A primera vista el proceso nos puede parecer de lo más inadecuado desde el punto de vista pedagógico, y de hecho lo es, pero hay que tomar en cuenta que lo que se hacía en la edad media se hacía con los conocimientos y herramientas disponibles para una época que pasó hace más de 500 años.

Entonces no hay que juzgarlos con los parámetros actuales. Las universidades nacieron en la edad media y sus predecesores eran entre otras las academias griegas y romanas, como la escuela Peripatética de Aristóteles. Pero dado que en aquellos tiempos la difusión de las ciencias era muy limitada, y no se disponía del conocimiento y medios actuales, es muy difícil que las prácticas de los mejores maestros llegaran a las aulas.

Con todo existieron grandes maestros en la edad media. Está el caso de San Alberto Magno, San Buenaventura, y sobre todo Santo Tomás de Aquino, cumbres del pensamiento escolástico medieval.

Ahora bien, lo que no es admisible desde ningún punto de vista es el que esos métodos medievales se sigan utilizando hoy en día, pero, como siempre hay maestros cómodos, y nada más cómodo que llegar a “dar clases” y poner a los alumnos a leer un texto, en voz alta, por turnos, y sólo comentar de vez en cuando para que no digan que se pasaron toda la clase leyendo; pues resulta que con eso exactamente me encontré yo… ¡en una clase de maestría! ¡Apenas el año pasado! (2008).

De verdad qué impresión más lamentable la que me dio aquel profesor. Le escribí varias veces haciéndole ver que no estaba de acuerdo con el método y con exámenes que preguntaban cosas de memoria y donde las respuestas se calificaban en base a si coincidían con el libro o no.

Finalmente me gradué y la maestría me dejó muchísimas cosas buenas, además de este recuerdo lamentable. Otro día les contaré de las cosas buenas que aprendí.

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Blogs dentro de 20 años

Pensaba en lo que escribí en el artículo anterior sobre que ponía los precios de los ingredientes para poderlos revisar dentro de 20 años.
En realidad no se si dentro de 20 años este blog todavía existirá, pero supongamos que sí.
Si uno toma un libro impreso hoy y lo compara con un libro de hace 20 años se encuentra diferencias visibles: el material en que está impreso, los tipos de letra, las ilustraciones, los colores, la diagramación, el estilo de escritura, y otros detalles. Pero lo esencial se mantiene: el libro es para leerlo.
Yo creo que con los blogs pasará algo parecido. Dentro de 20 años habrá otros estilos de blogs con más imagenes, videos y otros contenidos multimedia, que demanden anchos de banda mayores a los que están disponibles hoy en día. Pero lo esencial se mantendrá, es decir, la gente querrá siempre comunicar sus experiencias e interactuar con sus lectores.
Por ejemplo, el blog de Nancy Arroyave, Historias Citadinas, tiene historias muy bonitas y nos gusta leerlo en familia. Actualmente tiene ya una cantidad considerable de artículos ya que ella es muy constante en escribir cada semana.
Hoy nos parece que es muy fácil leerlo y encontrarlo, pero dentro de 20 o 30 años las cosas pueden ser ligeramente diferentes. Digamos que para sus descendientes de ese entonces, descubrirlo entre la enorme cantidad de contenidos que estarán disponibles en el futuro, será como encontrar un viejo arcón del abuelo refundido en un cuarto de “chunches” como decimos en Guatemala y descubrir un mundo nuevo leyendo lo que el antepasado escribió por aquel entonces.

La primera página que tuvimos en Geocities. Un día de estos la tengo que actualizar. Ya ni siquiera vivimos en Huehuetenango.

La primera página que tuvimos en Geocities. Un día de estos la tengo que actualizar. Ya ni siquiera vivimos en Huehuetenango.


Yo ya escuché en una conferencia en el congreso “LA-Web” del 2006 cómo los contenidos van envejeciendo y en ocasiones rescatarlos puede ser tan difícil como rescatar las estelas mayas que se han perdido.
Tenemos los motores de búsqueda y ayudan mucho, pero tarde o temprano tendremos que afrontar el hecho de que o la tecnología deje de ser capaz de manejar cantidades tan grandes de información o simplemente la cantidad de información disponible exceda nuestras capacidades intelectuales.
No es tan descabellado como parece. Basta con ver la cantidad de información que uno almacena en las computadoras personales. Es muy difícil decir que uno está perfectamente conciente de todo lo que tiene guardado, o de todos los correos que ha recibido y leído.
Conclusión: Yo espero que la emoción de encontrar el diario del tatarabuelo al revisar arcones viejos se traslade también a la Web, cuando descubramos el blog del tatarabuelo.

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Viviendo en el centro histórico de Guatemala

Museo del Ferrocarril en la Plaza Barrios

Museo del Ferrocarril en la Plaza Barrios

Sin que casi nos diéramos cuenta llevamos ya más de dos años de vivir en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Más bien, en su orilla sur, en la frontera con la zona 5, cerca del barrio Gerona y de la antigua estación del ferrocarril que ahora es un museo y de la hermosa Plaza Barrios, donde está la estación del Transmetro.

Todos los días voy a dejar a mi hijo varón al colegio, en bus, y luego tomo otro bus para ir a trabajar. De la oficina regreso a la casa usualmente caminando y no me toma más de 20 minutos. En vacaciones camino de ida y de regreso.

Paso por la 18 calle de vez en cuando, sobre todo cuando tengo que ir a Paiz de la 7ma avenida a comprar algo. Si no hay o está muy caro me paso a La Casita, que queda justo enfrente. No tiene tanta variedad pero los precios son un poco más bajos.

A veces vamos a comprar películas a las ventas que están entre la 5ta y la 7ma, siempre de la 18 calle, y si queremos poder escoger bien entre una ordenada selección por género o por autor, caminamos hasta el centro comercial Capitol donde hay vendedores verdaderamente apasionados por el orden y que tienen colecciones de películas dignas de un verdadero cinéfilo.

Muchas veces me he maravillado de la belleza de las calles del Centro Histórico. Ver esas viejas casas tan elegantes, manchadas de pintas, cubiertas de hollín de camioneta o escondidas tras verdaderas madejas de cables y alambres del tendido eléctrico, me hace pensar cómo debieron sentirse los Mayas cuando veían a los españoles quemando sus códices y sus ciudades.

Mucha gente se admira cuando les contamos que vivimos en el centro. Es por todo lo que se oye, del peligro, de los asaltos, de la inseguridad. Definitivamente no es lo mismo que vivir en una colonia donde tras un muro o cerca, con entrada controlada por garita, se siente cierta seguridad, pero tiene sus ventajas: estamos cerca de todo, ahorramos mucho en transporte (y en estrés de tráfico) y vivimos en el área del país donde hay mayor densidad de cultura, museos, teatros, arte, arquitectura, parques, etc.

Hay mucha miseria, eso sí, en cada esquina se puede encontrar un mendigo pidiendo limosna, y una moneda en la bolsa le puede crear a uno una enorme responsabilidad ¿a quién de todos se la doy? porque no hay juicio que pueda juzgar a ciencia cierta la necesidad humana, y para cualquiera de ellos, por muy pequeña que sea la moneda, le puede resultar una gran fortuna.

Con todo, el Centro Histórico está cambiando. Despacio pero visiblemente. Hace 20 años yo tomaba el bus cuando iba camino a San Felipe, Retalhuleu, a ver a mis papás en la 9na avenida y 18 calle, donde ahora está la estación del Transmetro. Pararse ahí ahora y pensar en cómo era en 1989 es como meterse a una cápsula del tiempo. Por supuesto que hay cosas que no han cambiado, pero eso también es positivo.

Definitivamente, ambas cosas me gustan.

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Comenzando algo nuevo y propio

Foto que me tomó mi hija María Sofía, el día que recibí mi carnet profesional de la ACM.

Foto que me tomó mi hija María Sofía, el día que recibí mi carnet profesional de la ACM.

Ya no hace falta esperar a que un medio de comunicación crea que uno tiene suficientes buenas ideas como para proporcionar una columna de opinión cada semana. Ahora se puede hacer un blog. Así que yo también estoy lanzando ahora el mío, un proyecto que venía acariciando desde hace largo rato.

El Internet ha hecho más democrática la expresión de las ideas. Tenía que suceder, era el paso lógico después del correo electrónico y los sitios web personales y gratuitos.

Y como creo que tengo mucho que decir, y no puedo esperar a que un editor profesional lo lea y decida si merece ser publicado, yo mismo seré el escritor, editor, consejo editorial, corrector, pero con un poco de suerte tendré algún otro lector además de mi mismo y con un poco más, puede que hasta me hagan comentarios, positivos o para corregir y mejorar, lo cual produce una gran satisfacción en cualquiera que escribe.

Decía un padre (sacerdote católico) muy buena gente que en religión, política y fútbol todos tenemos opinión, y así es. La diferencia es solo cómo cada cual lo expresa, y si desea expresarlo, en primer lugar.

Y aunque hay que hablar de todo definitivamente hay cosas en las que uno tiene más y mejores cosas qué decir. Así que yo hablaré de tecnología, investigación, enseñanza universitaria, ingeniería, política, filosofía y algunas otras cosas, probablemente en ese orden en frecuencia y extensión, pero solo el tiempo lo dirá.

Y con esta me despido, corto el primero, ya veremos los que siguen.

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